jueves, 14 de mayo de 2009

sin título

Al néixer, deixem enrere la tranquil·litat absoluta per començar a redescobrir tot el que crèiem aprés.


La Vida i el seu entorn


"Sentí que iban a desgarrar lo único que tenía, que nada podía hacer para evitarlo, que debía ser así. Sentí que no era el momento, no, todavía no. El mundo no estaba preparado para recibirme. Retardé mi parto hasta que mis madres fueron conscientes de lo que iba a suceder. Qué menos se puede pedir que un entorno fuerte, donde poder cobijarse de depredadores tan feroces como la luz, el frío, el dolor, el ruido, el tiempo, el amor, el intento de control de lo incontrolable... Sí, sensaciones. (...) Lo tenía claro, no podrán conmigo, no voy a dejarles, seré fuerte, a mí no... Bastó que un endeble pelo de mi cabeza saliera a la luz por esa cada vez mayor puerta al infierno, para percibir todos y cada uno de los ataques que esperaban, incoherentemente tranquilos, para joderme la existencia. Mi hermano, nació muerto. Habíamos aprendido a dejarnos llevar por la vida."

2 comentarios:

Klamm dijo...

Sí, és una merda...

Anónimo dijo...

Estimat A.

És casualitat que sense saber-ho, tots dos estem pensant en el mateix, en oblidar i recordar. Últimament recordo sovint el te Fanatisme Laboral.

Les coses han passat ràpidament, i l'últim dia que vam coincidir jo tenia presa... putes presses... fins i tot en els bons moments.

Per cert, el meló va germinant gràcies a les últimes pluges.

Ens veurem aviat, suposo.